4 de agosto de 2012

El otro lado de la Luna (monólogo interior)

Escucha gritos que suenan a lo lejos, aunque siempre los siente dentro de sí, no puede luchar contra ellos, siempre han sido demasiado fuertes.Demasiado. Algún día ya no podré vencerlos y será demasiado tarde, pero no quiero más sangre, aunque me quemará el alma si se lo niego, siempre ha querido todo de mí.

Nunca ha entendido por qué se encuentra encerrado, solo sabe que un día despertó y se encontró atrapado en la desolación absoluta. Jamás la volvió a ver, solo podía verla entre sus pensamientos. Sabía que ella lo quería, siempre lo supo, incluso cuando él se odiaba ella nunca me dejó, fue la única persona verdadera. Ahora solo puede observar el paisaje por una ventana que no sabe si es imaginaria o si de verdad existe, porque es tan grande y su vista tan pequeña.

Grita. Siempre grita lo más alto que puede, cree que si lo hace alguien lo vendrá a rescatar en aquella oscuridad en la que se encuentra en aquella habitación de luz artificial, pero nadie viene y él se queda mirando la puerta con su esperanza muerta entre sueños, esos en lo que corre y es tan grande, mis pies nunca se mueven y ella  es tan cruel, nunca perdona, se desplaza ágil como una águila envuelta en fuego y solo yo solo soy la presa que le grita: ¡Sálvame!.

Hay días en los que se los pasa mirando la ventana, y en ella ve su vida, la de ellos y la de ella, pero ahora ve una noche, era oscura a pesar de que en el cielo reinaba la reina de plata y él la amaba, pero ella nunca lo miraba sin importar todas aquellas noches de cada mes que la esperaba como un fiel amante y le recitaba su poesía lo más alto que podía para poder escucharla y también ella lo amara. Pero en aquel momento todo fue diferente y su musa le sonrió, lo llamaba, su nombre en aquellos labios era lo más dulce que había oído y se sintió completo por primera vez en su vida. Su piel estaba en carne viva, ya no sentía la necesidad de ella y se la empezó a desgarrar, comenzó por un brazo , luego por otro. Esto lo hago por ti, nunca serás capaz de querer a un simple hombre, debo ser mucho más que eso, debo ser digno de ti.

Un hombre enamorado de la luna es un verso libre que corre por las páginas del misterio, nadie lo atrapará, porque su amor lo lleva más allá de cualquier mortal. Ella había pronunciado su nombre y él la fue a buscar, desapareció entre sus lágrimas, entre lo que quedó de un suspiro, entre las sombras de las paredes y el último abrazo perdido entras las olas de su propio amor.


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