28 de julio de 2012

Interculturalidad.


Latinoamérica se ha alimentado de varias culturas a lo largo de su historia,  incluso antes de la llegada de los españoles, un claro ejemplo de ello es la influencia de los Olmecas en las  grandes civilizaciones americanas, o también la influencia Inca en los indígenas chilenos. Refiriéndonos a Chile, el español que llegó, era un hombre proveniente de los lugares más pobre de España, analfabeto, con un afán de gloria y aventurero. Ya en el “Nuevo Mundo”, obligaron a los originarios a trabajos pesados, maltratándolos y rebajándolos a nada, además de producir la muerte de millones de personas, también produjo una gran diferenciación entre “blancos” e “indios” , incluso cuando el mestizaje era evidente, a los niños con rasgos indígenas se les desvalorizaba más que un criollo con rasgos más europeos.
La sociedad de chile surgió de la mezcla de dos mundos totalmente distintos, pero lamentablemente uno predominó sobre el otro imponiendo su propia cultura, religión e idioma, así  se fue construyendo nuestra identidad nacional. Además a lo largo de los años se han integrado otras culturas a nuestro territorio, como lo son los alemanes en el sur de chile, musulmanes, turcos, entre otros. A todo esto, además hay que destacar la gran diversidad cultural que tenemos por el solo hecho de ser un país extenso, ya que existen grandes diferencias entre el extremo norte, y en el mismo también, ya que se han desarrollado distinto tipos de sociedades, en el altiplano, en el desierto y en la costa, como en el extremo sur, con sus grandes leyendas y costumbres.
Los chilenos tienen esas costumbre de querer aparentar más de lo que ya son, quizás sea una actitud heredada de los hidalgos  empobrecidos españoles que llegaron a América, por eso es más fácil adoptar  las ideologías que vienen de las grandes potencias mundiales, no solo eso, sino que la música, la vestimenta, las costumbres, los ideales etc. Dejando de lado la hermosa riqueza de nuestra propia tierra, de nuestra propia gente que ha sido callada, marginada y violentada por miles de años. Ignacio Martínez (2010) postula en su palestra en el X Seminario Internacional de Letras Interfaces e Deslocamento:
La peor dominación es la enajenación. La globalización hoy tiene ideas hegemónicas que buscan prevalecer sobre toda la humanidad. La forma de dominación más profunda del poder es cuando el dominado se quiere parecer al dominante y adopta todas las visiones de este, enterrando las propias.
Un pueblo sin memoria está condenado a desaparecer como tal, convirtiéndose en parte de una masa uniforme al servicio de los que lo dominan. Un pueblo sin identidad está condenado a adoptar la identidad de otro que por lo general es la identidad dominante.”
Quisiera poner énfasis en la discriminación que han tenido que padecer los originarios de esta tierra. Por querer semejarse  más a los que nos dominaron se han dejado de lado los derechos de miles de personas, que lamentablemente, son parte de la población con escasos recursos y oportunidades, por eso no hay que sorprenderse de que los pueblos indígena, pertenecen a la población más pobre de Chile, y también América Latina. A consecuencia de esto, la educación indígena se ve centralizada en zonas rurales, precarias y con gran cantidad de de dicha población, obstaculizando, la cohesión e integración social y cultural  que podría haber si existieran dichas escuelas en zonas urbanas, los alumnos no solos compartirían con sus compañeros, sino que tendrían acceso a ampliar sus conocimientos y dando espacio al desarrollo de la  tolerancia de la población que suele discriminar a las minorías étnicas, y en este labor, también los profesores tienen mucha responsabilidad, ya que tendrían que  motivar el respeto hacia las estas. Pero mientras no se hagan esos cambios no habría  un intercambio de costumbres, donde los niños  puedan aprender recíprocamente, sin  marginar  a los alumnos de colegios de enseñanza indígena.
Chile se integró tardíamente al desarrollo de la educación indígena, fue sólo desde fines del siglo XX que la EIB (Educación Intercultural Bilingüe) se desarrolló , heredando todo el aprendizaje continental en la materia. Su aparición obedece a un contexto social y político sensible a la temática indígena, influido en gran medida por el cambio de gobierno sucedido a comienzos de la década de 1990 desde uno militar a otro civil, la constatación de la pauperización progresiva de las poblaciones indígenas, la visibilización de los conflictos entre privados, Estado y Pueblos Indígenas sucedidos principalmente en zonas rurales producto de litigios por tierras y/o recursos naturales y, las sostenidas demandas por reconocimiento de los Pueblos Indígenas, principalmente a través de sus dirigentes e intelectuales. En este contexto se generan políticas públicas indigenistas que determinan la promulgación en 1993 de la Ley Indígena 19.253, la cual prescribe la creación de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y del Programa de Educación Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación, este último destinado a promover y desarrollar la EIB a escala nacional.
El modo de operar las políticas públicas en educación intercultural es similar al funcionamiento de todas las políticas sociales en el Chile: Neoliberal contemporáneo, se resuelven en gran medida mediante la lógica de proyectos. Así entonces, los recursos económicos destinados a apoyar las acciones educativas en interculturalidad son entregados, vía concurso, a aquellas agencias y/o organizaciones indígenas que cumplen más a cabalidad con los requerimientos formales y significativos que determinan quienes elaboran los criterios para su entrega, es decir, el Estado. La lógica de proyectos repercute en la generación de desmemoria, falta de aprendizaje o constantes recomienzos, al ser distintas las agencias favorecidas una y otra vez y no existir mecanismos de acopio de información. Esta política se aprecia incongruente, pues, si aspira a generar el respeto por la diversidad cultural, se debe practicar lo pregonado, o sea, se debe buscar y fomentar la horizontalidad, cooperación, diálogo, aprendizaje colectivo, etc. Todas estas características son desestimadas en favor de la competencia, la que muchas veces divide e incomunica a las colectividades que aspiran a los mismos fines, los que son el reconocimiento y respeto de su diferencia y una mejora de la calidad de la educación.
El Estado debe preocuparse de la integración total de toda la población en todos sus ámbitos, y no dejando de lado al 4,6 % de las personas que reconocieron pertenecer a una etnia indígena (Censo, 2002), creando mayores políticas públicas para llevar a cabo ese objetivo y educar a todos para la revalorización de sus raíces, también en los colegios implementar el aprendizaje de alguna lengua nativa, al igual como se hace  tan fácilmente con el  Inglés, Alemán y el Francés, esto llevaría al mayor respeto por la cultura originaria, y a consecuencia de ello, a la no discriminación. Para llevar a cabo todo esto los profesores tienen que ser educados en las universidades en la Interculturalidad, ya que ellos son los encargados de transmitir los conocimientos, y no solo eso, sino que la manera en que los alumnos los captan. 
Creo que es tiempo de abandonar lo que me hacía feliz, ya no puedo seguir luchando para volver a recuperarlo, la ignorancia pudo más que la razón y me quedé sin nada, completamente vacía. Intenté luchar, pero ya no vale la pena, los recuerdos se pueden ir al fondo de la memoria para nunca más salir de allí.


Todo ha cambiado, mucho más de lo que el tiempo lo  hace, me encanta mirar esta foto, todo era casi perfecto, tenía el "amor de mi vida" junto a mí, en mi familia se podía hablar cualquier tema sin que alguien pusiera malas caras, estaba lejos, con las personas que quería, sin reglas y tenía toda la libertad que necesitaba. El tiempo se congeló en esa foto, como si se pudiera retener con las manos. Que tonta fui, hay cosas  que no se pueden hacer, y hay que entender que "para siempre" es solo una frase que se usa cuando no se piensa, porque muchas personas mienten, como si fuera tan fácil pretender que nada iba a cambiar, tomé las decisiones incorrectas y me castigaron por eso, el mundo es mucho más grande de lo que la mirada y ve, pero solo podemos vivir con lo que nos rodea y pensamos que eso son todas nuestras opciones, ignoramos que se puede encontrar un equilibro más allá del horizonte. 

Se suponía que ... nada, nunca hicimos nada, y ahora es cuando nos arrepentimos porque tenemos la oportunidad de hacerlo todo.