Y la luna se cansó de esperar los suspiros que bailan entre lágrimas viejas, entre sonrisas destrozadas y misterios que saben a alegrías...
Nunca ha estado sola, pero sabe que si no canta, el vacío le terminará por consumir el alma y aquellas parte de su esfera que le costó mantener unidas cuando se sintió vencer por la luz del sol que no la dejaba ver. Y ahora danza tranquila un baile que nunca fue suyo, pero que siente dentro de sí la melodía de la canción que la llevó a volar.
Siempre brilla a lo lejos, iluminando los corazones que se unen en la distancia, esperando que alguien la mire como dos locos enamorados, esperando una lágrima que jamás llega, esperando que el sonido de las cadenas dejen la libertad volar junto a ella y reinar la eternidad del universo.
( sin terminar)