Todo parecía perfecto, la tenía en mis brazos y no necesitaba más. Era de aquellos momentos en los que la vida parece perfecta, incluso cuando sabes que nada es para siempre y que el amor baila ente los escombros de la esperanza perdida. Y me sentía plena, porque a pesar de que ella no me amaba me podía aferrar a mi sentimiento, porque era su sonrisa la que me hacía perfecta, era perderme en su mirada y sentir que podía volar, era simplemente el hecho de que ella estuviera a mi lado para que la tristeza desapareciera...
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