8 de agosto de 2013

Y si nos desgastamos a besos, cariños y sueños ,
si nos reencontramos en caminos olvidados, 
qué tal si me amarras en tu fuego 
y me destrozas como solo el amor puede hacerlo. 

Y si me tientas noches enteras,
qué tal si me alejas entre abrazos eternos, 
si nos perdemos en cada mirada, en cada caricia y en cada lágrima. 
Pues es ahora cuando el tiempo nos pertenece, 
y no mañana cuando nuestras sombras se desvanezcan. 

Entonces bésame como si no hubiera otra vida, 
y yo te responderé como fuego en nuestros labios.
Hundámonos sin razón de tenernos, 
pero con un sentido en nuestros cuerpos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario