Y si nos desgastamos a besos, cariños y sueños ,
si nos reencontramos en caminos olvidados,
qué tal si me amarras en tu fuego
y me destrozas como solo el amor puede hacerlo.
Y si me tientas noches enteras,
qué tal si me alejas entre abrazos eternos,
si nos perdemos en cada mirada, en cada caricia y en cada lágrima.
Pues es ahora cuando el tiempo nos pertenece,
y no mañana cuando nuestras sombras se desvanezcan.
Entonces bésame como si no hubiera otra vida,
y yo te responderé como fuego en nuestros labios.
Hundámonos sin razón de tenernos,
pero con un sentido en nuestros cuerpos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario