A ella le gustaba mirar por la ventana mientras iba en la micro y pensar en todo lo pasajero que se mostraba frente a sus ojos, encontrar el misterio de la vida, saber que aquellas personas que veía no las conocía y no las conocerá nunca, pero incluso así formaban parte de su historia.
Le gustaban los sábados en la tarde, acostarse tarde,comer tarde. Por alguna razón extraña odiaba las mañanas, pero las noches eran días interminables para ella, no importaba si tenía que levantarse temprano al otro día, no podía quedarse dormida antes de las 1:00 am. Le gustaba observar a las personas, se sentaba en una banca de la plaza central y miraba cómo los demás se relacionaba con su entorno, gracias a eso comprendió que cada persona mientras camina ve en sus ojos su mundo interior.
Ella era fuerte, pero no lo sabía, siempre había sido insegura y pensaba mucho, por eso dejó que las oportunidades pasaran frente a sus ojos una tras otra. Ella no sabía que podía hacer grandes cosas, y por supuesto no sabía que ella escribía estas líneas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario